Daniel Magal, de Jujuy al Mundo
Daniel Magal, el exitoso cantante jujeño, está de nuevo entre su gente, luego del éxito alcanzado en el país y el extranjero. Jujuy al Momento dialogó con él antes de su show en el Teatro Mitre.
A finales de los años 80’ la voz de Daniel Magal se escuchaba en todas las radios del país. Su éxito “Cara de gitana” alcanzó tal dimensión que fue grabado en varios idiomas y ha tenido innumerables versiones, que ni el mismo autor conoce.
Pero de un día para otro, su voz dejó de escucharse y sus canciones pasaron a formar parte indiscutida de la memoria musical argentina. Estuvo radicado en Estados Unidos, México y Buenos Aires, y otras actividades ocuparon su tiempo. Hasta se dio el gusto de ser corresponsal en Jujuy de la prestigiosa emisora cordobesa Cadena 3.
Para saber un poco más de su historia, su presente y futuro, Jujuy al Momento dialogó con un Daniel afable y distendido, contento de estar entre los suyos.
¿Qué ha sido de tu carrera en estos años?
Estuve de Buenos Aires unos diez años, en los que hubo un auge de la música tropical. Todos querían que nos sumáramos, pero nos metimos nosotros, los que hacíamos música melódica, y las compañías no querían grabar si no era eso.
Por otra parte estuve un año viviendo en México y otro tiempo en Estados Unidos. Después me volví a Jujuy por una cuestión de familia. Una cosa trajo a la hora y ahora estoy enganchado con los padres de mi señora que nos grandes. Los chicos míos están viviendo en Buenos Aires
En ese tiempo fue que yo dejé de grabar y estar en los medios de televisión, y establecí una relación con la gente de Cadena 3, un poco representándolos en Jujuy; somos amigos de toda la vida. Me enganché con ellos y comencé a hacer nuevas producciones y volví al ruedo ya cuando empezó la vuelta de la música de antes. De todos modos he seguido grabando y el reencuentro con la música fue con Cadena 3 y “El tiempo de las moras” que es una canción que acá no se conoció mucho pero desde la radio tuvo mucha difusión. Eso me permitió volver a establecer conexiones con la gente y engancharme en el tema de la producción de discos. Después vino un disco llamado “Fuera de juego”, después “Magal” y ahora este que presento en el Mitre y se llama “Es mucho mejor”.
Debe ser muy difícil lograr un gran éxito después de uno como “Cara de gitana”…
Es avasallador. Si uno tuviera la fórmula del éxito sería fantástico, pero no es así. He llegado a una conclusión, tal vez un poco conformista pero que me deja tranquilo: No estoy de moda pero sigo trabajando y haciendo cosas y es mejor no estarlo. Es difícil perdurar.
No estás de moda pero estás… porque el nombre de Daniel Magal está en la gente aunque sea por una sola canción. “Cara de gitana” nunca desapareció.
Exactamente, la referencia es esa canción. Lo que ha marcado el ritmo de mi vida, porque la gente identifica más la canción que mi nombre, pero eso me ha llevado a todos lados. Además, Los Nocheros, Sandro, Chavela Vargas, le han dado continuidad a mi vida, porque me ha ayudado sin querer o sin saberlo. Quizás muchos ni deben saber quién es el autor de la canción, pero a mi me ha servido mucho eso. Yo estoy muy agradecido y siempre lo comento; inclusive a la gente se lo cuento en los shows. Que la gente cante, me sirve; va la canción y yo detrás.
Sin dudas que hacer un éxito tan grande como este es imposible; no se puede hacer otra vez.
A vece los disk jockey no querían pasar la canción porque era en español y ellos difundían música en inglés, en el país. Hicimos una versión en inglés, en italiano y portugués. Una vez estaba en Lisboa en un reportaje de radio y el operador no puso la versión portuguesa sino en inglés. Yo cantaba el inglés muy mal, Sin embargo fue número uno en Portugal en ese idioma.
La versión salió en un Long Play en el que estaban Billy Joel, Johnny Mathis y Roberto Carlos cantando en inglés, entre otros, que atesoro muy especialmente.
¿Cómo nació Cara de Gitana?
Como todas las canciones. Parten de un hecho real; al menos las que yo escribo. Parten de algo real y después uno les pone el oficio. Pero tiene que haber algo que sirva como disparador. Dios dijo “hacela porque esta es la que te toca a vos”.
Yo estaba tocando con un grupo que se llamaba Guatambó, con Rubén Lotes un gran amigo y después mi manager. Un día estábamos en un carnaval del 77 en Santiago del Estero. Apareció esta chica bailando con su atuendo tipo gitano, con otro hombre. Otro la abrazaba y la besaba pero se daba cuenta de que yo la miraba. Se cruzaron las miradas, pero nunca supe nada, más que verla esa vez; pero uno sabía que algo nos comunicaba. Los gitanos me quieren mucho porque piensan que era gitana de verdad pero nada que ver. Partí de esa cuestión cierta y después el resto fue oficio.
¿Quién más la grabó?
Los Nocheros, Sandro, Chavela Vargas, Juan Ramón, Caravalli y su orquesta en Francia, José Manuel Soto en España; hay una versión en salsa, de Enrique Lynch. Yo conozco 38 versiones, pero hay más.
Yo tengo el disco de platino con un millón de discos, disco de oro en América toda, en España, Portugal con cara de Gitana.
Las canciones cuando se despegan de uno ya dejan de ser de uno. Internet nos ha dado una mano como para saber por dónde andan. Hay mucha gente que las sube. Yo no armo mi historia; es la gente la que la hace subiendo canciones y videos rescatados de la televisión, a Youtube. Arman videos de fotografías con sonido y los suben.
¿Cuesta más para un artista argentino mantenerse que en el extranjero?
En argentina vos tenés que estar siempre revalidando tu condición de importante con un éxito, con otro éxito, otro y otro. Latinoamérica no es así. Vos tenés un nombre, llegaste a un determinado lugar y es la gente la que te mantiene; que te trata como el artista que sos y cuida ese espacio. No depende del mercado sino de la gente. El ejemplo que más conozco es Leo Dan. Es un fenómeno en todos lados; lo quieren mucho. Hay qente que lo sigue aquí pero no con el furor conque lo siguen en otros países. Leonardo Favio en Colombia es otro caso.
El público funciona distinto afuera. Estuve en Estados Unidos hace tres años haciendo una gira con Nicola Di Bari, Bárbara (de Bárbara y Dick) y otros cantantes de la época, y la gente en el teatro cantaba conmigo; sabían todas las canciones. Fue una experiencia muy linda en la gira por Nueva York, New Jersey, Tampa, Chicago, Dallas y Miami, donde hicimos un teatro de cuatro mil personas.
¿Qué se viene por delante?
Este es el inicio de una gira para presentar el nuevo disco. Arrancamos en Jujuy y luego vamos a Santa Rosa, General Pico, Victorica, Río Cuarto, Entre Ríos….
Daniel Magal es integrante de una generación dorada que conoció a nombres como los de los españoles Juan Bau, Braulio, Miguel Gallardo, el uruguayo Mario Echeverría, o los argentinos Fernando de Madariaga y Beto Orlando. Una generación que llenó el aire y los corazones con las letras y melodías de sus canciones.
El jujeño es un eterno agradecido y al hablar de su presente no duda en afirmar: “El mérito lo tiene la gente que nos sigue guardando un lugarcito para que nosotros cantemos”.

